Últimamente me ha dado por hacer un autoanálisis del blog. Me explico mejor. Me he puesto a repasar recetas y ver que ingredientes tenía más y cuales había preparado menos. Y de pronto me he encontrado con dos sorpresas. No tengo ninguna receta de judías ni tampoco de conejo.
Lo segundo tiene su sentido, vamos a ver, es una carne muy buena y sabrosa además de sana pero la idea de comerme a Bugs Bunny como que no me atrae mucho a veces. Y por algún motivo tampoco tenía recetas de judías o alubias, para lo cual debo reconocer que no tengo una explicación concreta.
Pero me dije a mi misma que todo tiene solución. Quería preparar un guiso a la antigua usanza, y como me acababan de regalar una cazuela estupenda para ello decidí que si mezclaba esas dos ausencias tendría que salir algo muy rico. Y de improvisación en improvisación surgió este plato. Espero que lo disfrutéis tanto como yo.
